¿Sirven los tests vocacionales? [Interpretación y post]

La elección de una carrera universitaria es uno de los procesos más estresantes a los que se enfrentan los jóvenes a lo largo de su vida.

Y todos hemos pasado por eso.

Se trata de definir a qué se dedicará el tiempo en los próximos años, lo que será la vida profesional del futuro y lo que dará luces con respecto a los posibles lugares donde trabajar.

Una herramienta que sirve como apoyo en todo este sentido son los test vocacionales y su aplicación puede ser de mucha ayuda para conocerse más internamente y tomar una mejor decisión.

Si bien los tests vocacionales no brindan respuestas definitivas sobre el futuro laboral ideal de una persona, estos son una herramienta poderosa a la hora de definir, de manera más general, el área donde el candidato podrá optimizar su productividad. Los resultados de estos tests son mejor interpretados por psícologos y personas capacitadas para trabajar con ellos. Luego de conocer el resultado del test, lo recomendable no es tomar decisiones apresuradas y darse un tiempo para la reflexión e investigación sobre los rubros vocacionales recomendados por el mismo.

Sin embargo, no es lo único en lo que puede enfocarse la decisión y ya veremos por qué.

¿Qué son los test vocacionales?

Los test vocacionales son herramientas de valoración que toman en cuenta distintos aspectos de la personalidad.

La idea de uso es definir en qué tipo de profesión es más probable que se tenga éxito en el futuro.

Para su ejecución, se utilizan una serie de preguntas con distintas opciones donde el seguimiento de las mismas dará como resultado la proximidad a una profesión.

Por supuesto, no se trata de un único modelo y, de hecho, ni siquiera son definitivos. Se trata de una herramienta que es necesario utilizar en conjunto con otras valoraciones.

Tipos de test vocacionales

A la hora de presentarse ante un test vocacional, vale la pena conocer que existen de distintos tipos y que cada uno tiene una finalidad que será posible de aprovechar en función a la mejor carrera para el futuro. Estos son:

  • Aprendizaje: a través de estos test se logran definir las pautas que rigen los pensamientos y los mecanismos que son más útiles para fomentar el aprendizaje. En resumen, la manera en que cada uno de nosotros logra asimilar la información y quedarse con ella para su aplicación futura. Existen carreras que son muy visuales, otras que necesitan el pensamiento lógico, las matemáticas, etc. para aplicar todo eso es indispensable conocer a nivel personal cómo se aprende.
  • Habilidades: cada persona es diferente y tiene sus propias habilidades que le serán de utilidad para su futuro laboral. A estas se le podría sacar mucho más provecho en la medida en que se conozcan y se utilicen para tomar la decisión de la carrera a estudiar.
  • Personalidad: son el tipo de test vocacional que busca internalizarse con profundidad en los gustos de cada uno y validar lo útil que podrían ser para ejercer la profesión en el futuro. La idea es asegurar que exista mucha afinidad entre lo que te gusta y la profesión que ejercerás en el futuro.
  • Intereses: representan aquellas actividades por las que sentimos una importante afinidad y puedan referir alguna utilidad con respecto a la profesión que se vaya a desempeñar. Es importante que los intereses personales se relacionen con nuestro futuro profesional.

Consideraciones a la hora de responder un test vocacional

El acceso a los test vocacionales no está nada restringido y en internet se pueden encontrar fácilmente distintos modelos que, bien utilizados, serán de mucha utilidad.

En estos casos, el anonimato está presente y eso evita que se puedan valorar por personas especialistas en la materia para ofrecer una mayor ayuda con respecto al tema.

Sin embargo, si se realizan tomando en cuenta dos consideraciones principales, los resultados pueden ser muy provechosos:

  • Honestidad ante las preferencias: saber lo que realmente te gusta y ser capaz de expresarlo como respuesta ante las interrogantes de los test es indispensable. En muchos casos se puede responder asociando las opciones a una determinada profesión o interés general y, en realidad, se deberían responder de forma aislada, tomando en cuenta solo lo que de verdad se prefiere.
  • Reconocimiento de las debilidades: este es otro punto indispensable en toda esta materia y es clave para que los resultados sean lo más precisos posibles. No somos seres perfectos y eso tenemos que tomarlo en consideración siempre. El hecho de tener algunas debilidades no significa que no serviremos para ninguna profesión de interés.

¿Por qué se utilizan si no son definitivos?

El trabajo de un test vocacional es meramente orientativo, pero eso no quiere decir que no guarde una importante influencia en la decisión final.

No obstante, asumir que su respuesta pueda ser tratada como un instrumento definitivo es exagerado y hasta un poco injusto.

En algunos casos los test lo que buscan es definir hacia qué área podrían tenerse mayores facultades para desempeñarse como profesional, por ejemplo en el campo de la historia o de la ciencia.

Pero el hecho de que los mismos tengan que anexar una completa lista de profesiones y establecer cuál es la correcta para cada persona, dista mucho de la realidad.

La primera razón es que cada vez se crean nuevas profesiones, sobre todo en esta actualidad tan tecnológica y cambiante.

Pero también es necesario considerar que la profundidad de las carreras universitarias es imposible de medir en 20 o 30 preguntas.

El caso es que los test vocacionales han servido en muchas oportunidades para romper con la vinculación emocional que existe hacia determinada profesión porque los padres la ejercen, por ejemplo.

También ayudan a contrarrestar ese pensamiento errado que existe a esta edad de que la carrera que más vale la pena es la mejor remunerada para ese momento.

Y todo esto se consigue gracias al hecho de que los test son diseñados en base a asuntos muy personales. Se podría decir que un test vocacional representa una pequeña parte de quiénes somos.

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La interpretación de los test vocacionales

Uno de los principales problemas que se genera a la hora de culminar un test vocacional es el tema de la interpretación.

Como se trata de una herramienta muy subjetiva, su medición no puede partir de aplicaciones estadísticas. O, más bien, no debería.

El ideal es que los test sean valorados por personas capacitadas en el área de la psicología y ojalá en el campo de la orientación.

Cuando se sigue esta recomendación, el profesional será capaz de valorar las respuestas que se han dado y su vinculación hacia cierta área profesional, permitiendo develar las “trampas” que en ocasiones se suelen realizar con el fin de obtener determinado resultado.

Lo que viene después del test vocacional

Parezca o no, elegir una carrera profesional no debería tomarse como una competencia de resistencia sino como un tranquilo y concienzudo proceso de reflexión interior.

Solo de esta manera es que será posible asegurar resultados que sean convenientes a la vida presente y futura.

Después de aplicar los test vocacionales y obtener una idea sobre el área de estudio que quizás sea la más recomendable, llega el momento de valorar más de frente una alternativa factible.

Y este término de factibilidad es muy importante porque existen situaciones de la vida cotidiana que quizás nos puedan impedir cumplir con el sueño anhelado.

Para que una carrera universitaria pueda tomarse como la idónea, se deben tomar en cuenta distintos aspectos:

  • El área del saber o sector hacia el cual se orientan los resultados del test vocacional.
  • Las carreras que más llaman la atención en este sector del saber y que se relacionan a profundidad con nuestra personalidad.
  • Las oportunidades de acceso a formación que tenemos según el lugar en que vivamos (Por ejemplo, si en ninguna universidad de tu comunidad dictan ingeniería informática pero es lo que deseas, tienes que pensar en el futuro: alquiler de un piso, transporte, vivir solo en otra ciudad, etc.).
  • El coste que todo esto representará y que no solo se expone a nivel del estudio como tal, sino en todos los equipos y herramientas que se necesitarán para el desarrollo.
  • El tipo de empleos que se podrían obtener y cómo pensamos que nos sentiríamos en tal caso. Por ejemplo, un contador puede trabajar casi en cualquier empresa, pero no ocurre lo mismo con una maestra.

Elección del mejor test vocacional

Ya para cerrar, queremos dejar constancia de la importancia que tiene elegir un buen test vocacional porque dará mayor valor a sus resultados.

En este sentido, muchos de los test conseguidos en línea no han sido aprobados por un especialista del área y se podría poner en duda el valor de los resultados para la vida profesional.

Lo más recomendable es aprovechar aquellos que son aplicados en centros educativos y que son formulados y valorizados por profesionales de la materia.

Estos no solo darán resultados por darlos, sino que los propios miembros del cuerpo docente ayudarán en el tema de la orientación.

Colocar toda la confianza en un test vocacional y dejarse llevar de forma exclusiva por lo que esto arroje puede ser uno de los mayores errores que se cometan en la vida.

Tanto en este tema como en cualquier otro que esté relacionado, lo más importante es asegurarse de seguir los procedimientos correctos y también trabajar tomando en cuenta nuestros propios intereses y pensamientos sobre el presente y el futuro.

Al final, no existe nadie que sea capaz de conocernos más que nosotros mismos.

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