Jornada laboral continua vs partida [Cuál es mejor]

La jornada laboral continua consiste en realizar el trabajo en una sesión completa solo tomando los descansos establecidos. La jornada laboral partida se da cuando hay una interrupción en la mitad para comer o para el descanso.

Una ventaja de la jornada completa, por ejemplo, es el pasar menos tiempo en el trabajo, mientras que una ventaja de la jornada partida es tener menos tiempos muertos, sin clientes, durante la jornada.

En este artículo te contamos todas las ventajas y características de cada una de ellas.

La jornada continua

La jornada de trabajo continua o también llamada intensiva consiste en trabajar el horario completo tomándose los descansos reglamentarios establecidos por la empresa. Generalmente no hay corte para el almuerzo por lo que en la totalidad de la jornada se contabiliza una hora menos.

Por lo general, en casi todos los países del mundo se considera que la jornada de trabajo no debe sobrepasar las 40 horas semanales ni las 9 horas diarias.

Las ventajas y contras de este tipo de jornada son:

  • Al no realizar el corte para el almuerzo, es válido aprovechar ese tiempo para conciliarlo con el tiempo familiar y personal
  • El horario continuo permite que el trabajador concilie su jornada laboral con el resto de los servicios de una sociedad como clases, servicios y otras tareas.
  • La jornada de trabajo es más corta, por lo que disponer de mayor tiempo al finalizar la jornada laboral mejora el ánimo de los empleados a la vez que reduce el desgaste físico y psicológico, y la tasa de ausentismo.
  • El contar con tiempo extra finalizada la jornada laboral permite que los trabajadores se profesionalicen aprendiendo cosas de su interés.

La jornada partida

La jornada partida consiste en realizar el trabajo estableciendo un corte de al menos una hora para almorzar. Este corte también puede extenderse por dos o tres horas y le da la posibilidad al trabajador de salir a la calle para volver a la empresa. Este tipo de jornada  se caracteriza por estar dividida en dos bloques, retrasa la salida y por lo general cansa mucho más a los trabajadores. Otra característica es que se aplica en convenios particulares de trabajo como los del comercio.

Los expertos aseguran que pasar largas horas trabajando, el cuerpo se agota y por ello se reduce el rendimiento, sin embargo, este tipo de jornadas ofrece un descanso que resulta reparador para renovar las energías. Aunque muchos prefieren la jornada continua por sobre esta, hay sectores como el comercio que por sus intereses económicos y de desarrollo deben cumplir con este tipo de jornadas.

Las ventajas y contras de este tipo de jornada son:

  • Trabajo en equipo y confraternidad: al compartir momentos claves del día como el almuerzo, los trabajadores estrechan vínculos, algo que puede ser beneficioso a la hora de crear equipos.
  • Favorece el descanso de quienes tienen dificultades para iniciar su jornada laboral temprana. Por otro lado, el iniciar más tarde evita las llegadas tarde de los trabajadores.

¿Qué tienen en común ambas jornadas?

En ambos casos, algunas empresas ofrecen flexibilidad de horarios para realizar trámites, otorgar permisos por trámites familiares u otro tipo de inconvenientes. En este caso se trata de algo denominado “salario emocional” y que depende de lo que cada empresa otorgue. 

También tienen en común los días de descanso que serán uno o dos de acuerdo a los convenios colectivos de trabajo de cada puesto y las normativas de la empresa a la que perteneces.

¿Qué debes saber sobre los tiempos laborales?

 En cada rubro existen diferentes tipos de jornadas laborales que se adaptan a cada una de las necesidades de los empleadores. Son algunas de estas:

  • Jornada reducida o de trabajo insalubre: son jornadas cuyas horas están restringidas  y forman parte de una normativa especial. Son casos particulares de trabajadores que están con riesgos para la salud, como trabajadores en contacto con productos químicos o de la construcción.
  • Trabajo de a turnos en el que se establecen horarios rotatorios entre equipos de trabajo que alternan su jornada en horarios matutinos, vespertinos o diurnos. Esta modalidad es utilizada en lugares donde el trabajo no puede paralizarse como por ejemplo en las estaciones de servicio.  La jornada nocturna se establece entre las 10 de la noche y las 6 de la mañana del día siguiente.
  • Trabajo en días festivos como los domingos o feriados nacionales
  • En todos los casos, las horas extras son las horas que un trabajador realiza fuera de la duración máxima de la jornada de trabajo legal establecida. Existe un número máximo que está regulado por la normativa de trabajo de cada país.

¿Cuál de las dos jornadas es mejor?

Mientras que los defensores de la jornada partida luchan a capa y espada por demostrar que es la mejor y que la productividad va cayendo con la llegada de la tarde, por eso se necesita el descanso a medio día, los defensores de la jornada continua aseguran que extender las horas que se trabaja y se pasan en la oficina provoca cierto nivel de hastío  y un mayor costo a la empresa.

Lo cierto es que el desempeño óptimo en una u otra jornada depende mucho del trabajador y sus características físicas y psicológicas: mientras que hay gente que prefiere levantarse temprano, otra está mucho más motivada por las tardes.

Tanto en la jornada continua como en la partida, está comprobado por los expertos en recursos humanos, que los trabajadores demoran un largo rato en iniciar su jornada laboral. Primero preparan café, saludan mientras dan sus primeros pasos en la oficina, charlan con la gente, miran al techo, leen el periódico, revisan los correos electrónicos y recién arrancan con la activación. Hasta eso, prácticamente ya han pasado 30 minutos o más. Desconectarse a medio día implica que esta rutina se vuelve a repetir por las tardes.

Si bien cada trabajador es distinto y sus características son particulares, los especialistas en recursos humanos aseguran que el principal problema es la extensión del descanso de la jornada partida. Lo ideal sería reducir ese espacio temporal al mínimo de una hora para que sea un tiempo mínimo  e indispensable para tomar el almuerzo.

La importancia del descanso dentro de la jornada laboral

No somos robots ni máquinas y tanto en la jornada continua como en la jornada partida hay algo fundamental que son los descansos. Por lo general, en todos los países del mundo, los descansos dentro de la jornada laboral se establecen por ley y aunque no tengamos ganas de realizarlos o los empleadores no quieran cumplirlos, están establecidos para cuidar la salud y la productividad de los trabajadores.

Comúnmente, quienes tienen jornadas de más de seis horas, tienen descansos con una duración mínima de 15 minutos que si no son tomados deben ser remunerados. En otros casos, por ejemplo en los convenios colectivos de trabajo de personas que trabajan frente a un ordenador, se establecen descansos visuales de cinco minutos cada dos horas, para cuidar la salubridad.

Por otro lado, si no se toma la pausa para tomar un bocadillo o el almuerzo, debe ser contada como una hora extra, pues es un derecho inherente al trabajador que no debe ser utilizado para trabajo

Por lo general, en las normativas de todo el mundo se establecen ciertas condiciones mínimas de descanso. Entre ellas se encuentran:

  • Descanso mínimo de doce horas entre el final de una jornada laboral y el comienzo de otra.
  • Los trabajadores tienen derecho a un descanso mínimo semanal que comprende la tarde del sábado o la mañana del lunes y el día completo del domingo, aunque esto es variable de acuerdo a los convenios colectivos de trabajo.
  • Los descansos tienen mayor duración y son en más cantidad en el caso de los menores de 18 años.

A lo largo de la historia de la legislación laboral siempre ha sido una preocupación el tiempo del descanso del trabajador porque significaba un serio riesgo para su salud y el de su grupo familiar. Pero a partir de 1919, cuando la Organización Internacional del Trabajo comenzó a realizar una regulación de la actividad laboral, limitó las horas de actividad, dispuso horas de descansos adecuados diarios y semanales y la garantía de vacaciones anuales.

Esta nueva organización del trabajo que es más bien moderna, permite garantizar la elevada productividad de los trabajadores, protege su salud física y mental, y son instrumentos de relevancia para tratar entre otras cosas la igualdad de hombres y mujeres en el mundo laboral.

¿Es el teletrabajo una opción para ambas jornadas?

Si, se trata de una forma flexible de organización del trabajo en la que el empleado no está de manera física en la empresa durante una parte importante o todo su horario laboral. En este caso el teletrabajo puede hacerse en la jornada continua o la jornada partida a tiempo completo o tiempo parcial. En este caso los descansos son los mismos que los regulados para la actividad presencial pero el trabajador debe disponer de una excelente conexión a internet  y un ordenador con excelentes características de procesamiento. Asimismo desde la empresa por una parte y el trabajador por la otra, deben garantizar el uso de algún medio de telecomunicación para el horario laboral. Para ello existen múltiples aplicaciones que se pueden utilizar de manera gratuita.

Si estas interesado en el teletrabajo, te recomiendo que mires nuestro artículo al respecto. Puedes verlo haciendo click aquí.

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