¿Pueden obligarme a jubilarme? ¿Pueden desepedirme si me opongo?

La jubilación es un derecho que los trabajadores toman de manera voluntaria llegada cierta edad establecida en la ley. De ninguna forma una empresa podrá ejercer presión para que un trabajador se jubile. En el caso de prescindir de sus prestaciones, deberá indemnizarlo o actuar acorde a la ley local.

Sin embargo, hay contadas excepciones al caso como funcionarios públicos o empleos establecidos en convenios colectivos de trabajo.

¿Qué es la jubilación?

Jurídicamente la jubilación es el cese total de actividades de un trabajador. Esto puede depender de algún tipo de discapacidad, una edad establecido para ello o de algún caso particular como el retiro voluntario. Cuando un trabajador se jubila, deja de percibir su remuneración y pasa a percibir una pensión mensual de por vida, con beneficios de salud.

La jubilación se considera un derecho y no una obligación. Pero el trámite de inicio depende de que el trabajador tenga la edad prevista por la ley para ello y que esté prevista en el convenio colectivo de trabajo.

Los funcionarios públicos son un caso especial y deben jubilarse al cumplir cierta edad establecida por la ley. Si solicita una prórroga en su actividad debe ser autorizado expresamente por la administración de sus funciones.

Otro caso especial es el de profesiones de riesgo (como por ejemplo los pilotos) en cuyo caso está contemplado en el convenio colectivo de trabajo que pueden jubilarse de manera adelantada.

Alrededor de todo el mundo se está produciendo una extensión de la vida laboral, no sólo porque la esperanza de vida aumentó considerablemente desde hace algunas décadas, sino también para garantizar los sistemas de seguridad social  a largo plazo en un mundo cada vez más complicado de manera económica.

También tiene una incidencia fundamental algo llamado envejecimiento activo, es decir que las personas mayores puedan seguir realizando actividades para no recluirse en su vivienda.

En el caso de que la empresa desee que el trabajador se jubile, debe enviarle una notificación por escrito donde lo invita a cesar sus funciones e iniciar los trámites de jubilación, pero de ninguna manera debe ser forzada.

¿Pueden despedirme por no querer jubilarme?

Tal como se dijo antes, la jubilación es algo voluntario y que una empresa despida a su trabajador por no querer jubilarse, se considera un acto discriminatorio. Entre las causas del despido objetivo se encentran la ineptitud del trabajador, la falta de adaptación al puesto, la reducción de la plantilla laboral, la inasistencia justificada pero nunca la jubilación.

Si una empresa despide a su trabajador deberá indemnizarlo como se establecen en las leyes de trabajo, pues un despido por edad se considera un despido sin causa. Si por su edad el trabajador tiene dificultades para adaptarse a un puesto, debe ser reubicado por parte de la empresa a un lugar donde pueda desempeñarse de manera eficiente, recién cumplida esa etapa, podrá proceder en el despido.

¿Qué tipos de jubilación existen?

Hay personas que se jubilan habiendo aportado un pequeño porcentaje de su sueldo durante los años de trabajo que generalmente son establecidos por la normativa de cada país. Algunos, en cambio, no llegan a aportar los años suficientes por los que deben abonar el restante (también de acuerdo a la normativa de cada país). En ese sentido una jubilación puede ser:

  • Contributiva: cuando el trabajador aportó parte de su sueldo durante toda su vida laboral
  • No contributiva: cuando la persona no completó el número de años mínimos destinados para la seguridad social.

¿Sabías que existe la jubilación parcial?

La jubilación parcial es una modalidad que permite a los trabajadores cobrar la pensión de seguridad social y un pequeño contrato de trabajo por una tarea de trabajo parcial. Esta modalidad es utilizada en casos donde las personas no quieren abandonar del todo su tarea laboral  y desean hacer un período de transición.

Este tipo de convenio de trabajo se realiza directamente entre el empleador y el trabajador que se encuentra jubilado. En cuanto a los requisitos puntuales de años de aportes, dependerá de la legislación de cada país.

¿Se puede prolongar la vida laboral?

La respuesta es un contundente sí pero su conveniencia depende del país. Mientras en algunos suman para el cálculo total de la pensión de la seguridad social, en otros no genera cambios. En el mejor de los casos se le reconoce al trabajador una suma adicional por cada año completo cotizado.

Si un trabajador decide extender su vida laboral más allá de la edad de la jubilación, sobre todo por razones económicas o para llegar en mejores condiciones físicas y mentales a los 70 años, las empresas deben tener en cuenta que estos trabajadores no están bajo las mismas condiciones que los jóvenes.

Entre las cuestiones a tener en cuenta en trabajadores mayores están:

  • Un sistema muscular y esquelético debilitado que limita el trabajo de carga y la repetición de los movimientos (esto podría afectar empleos como el de los camioneros, donde se deba permanecer mucho tiempo de pie o que necesite acciones repetitivas de algún músculo)
  • Capacidad cardiovascular y respiratoria reducida, lo que reduce la capacidad de subir escaleras o realizar acciones físicas demandantes.
  • Dificultad para regular el sueño y complicaciones en los cambios de horario de trabajo. Esto podría afectar trabajos por turnos o viajes en metro o automóvil.
  • Se reduce la capacidad de visión y la agudeza, por lo que podrían necesitar documentos con letras más grandes o una iluminación más brillante.
  • Disminución de la audición que podría generar dificultades para escuchar instrucciones verbales.
  • Las funciones cognitivas se ven disminuidas con la edad, por lo que podrían tener dificultades para la retención a largo plazo de instrucciones o dificultades para trabajar con cuestiones confusas.

¿Cuáles son las principales causas que llevan a la gente a continuar trabajando?

Si bien la edad para jubilarse es distinta en todos los países del mundo, por lo general  se establece que lo ideal está entre los 60 y los 70 años. Con la esperanza de vida actual estas personas se consideran todavía activas y más del 60 por ciento de esta franja etaria continúa en el mercado laboral algún tiempo después de su jubilación. Entre las razones más comunes que los llevan a la continuidad laboral se encuentran:

  • Cobertura médica: la cobertura médica de un activo es muchísimo mejor que la de los pasivos o pensionados, incluso hay quienes usan ambos beneficios.
  • Razones económicas: algunos sienten que trabajar los mantiene activos pero otros no han llegado a ahorrar lo suficiente para pasar su retiro y por ello prefieren seguir manteniendo los beneficios de la vida laboral.
  • Cuestiones personales: muchos de los trabajadores piensan que aún no están preparados para jubilarse y por ello regresan al mundo laboral.
  • Hay quienes eligen trabajar medio tiempo y tener mayor flexibilidad para otras actividades
  • Desarrollan nuevas ocupaciones que durante su vida laboral no pudieron, a cambio de una remuneración económica.

El caso particular de la incapacidad permanente

Cuando un trabajador ha sido sometido a tratamiento médico prescrito y ha visto reducida o anulada su capacidad laboral y se prevea que esta situación sea de manera definitiva, las empresas pueden optar por dar lugar a la prestación de incapacidad permanente. Para acceder a esto el trabajador debe estar en blanco al momento de la resolución médica y, a pesar de no haber aportado puede pensionarse.

Una jubilación por invalidez es un retiro profesional permanente en el que existen tres modalidades: la incapacidad permanente total, la incapacidad permanente absoluta y la gran invalidez.

Para recibir este beneficio una persona debe ser menor de la edad establecida para la jubilación y no recibir beneficio de la seguridad social alguno. Además, debe someterse a estudios médicos que establezcan su problema y el grado de discapacidad.

¿Cómo se solicita la jubilación?

Para solicitar la jubilación siempre se necesita tener la edad mínima establecida por ley y los años de aporte, siempre dependiendo de la normativa de cada país. Por lo general la edad jubilatoria oscila entre los 60 y los 70 años y los años de aportes los 15 y 30. Además, siempre se debe hacer la solicitud entre un período posterior o anterior a la fecha que corresponde el cese y también depende de cada lugar. Esta solicitud debe ser presentada en los centros de Seguridad Social desde donde se proporcionará una guía para la continuidad de los trámites.

Por lo general, todas las solicitudes en cualquier lugar del mundo deben acompañarse del documento nacional de identidad vigente en el país, la documentación que dé cuenta de la trayectoria laboral del trabajador, la documentación que acredite vínculos de familiares a cargo y otros papeles dependientes de cada jurisdicción. Si se quiere tener en cuenta cuánto se cobrará mensualmente por la pensión, se debe tener en cuenta que algunos países toman como base del cálculo determinada cantidad de los últimos años trabajados, lo ideal es realizar este cálculo unos tres meses antes de la fecha de cese, para tener una idea actualizada. Por otro lado,  en el fantástico mundo de internet, también hay aplicaciones que, dependiendo de la base de cálculo de cada país, brinda un cálculo aproximado de cuál será la base de renta de un trabajador que ahora pasará a ser pasivo.

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