Recomendar a un amigo en tu trabajo [Decisión en 3 pasos]

Las recomendaciones que realizamos en nuestro entorno laboral, queramos o no, nos cargan un cierto nivel de responsabilidad frente al comportamiento que tendrá esa persona allí.

En el caso de un amigo, se genera un verdadero dilema porque confluyen las emociones de hermandad, de querer brindarle una mano amiga, con las de inseguridad ante el hecho de dañar nuestra reputación en el trabajo.

A la hora de recomendar a un amigo en tu trabajo ten en claro que estarás poniendo parte de tu reputación laboral en juego. Sabiendo eso, será importante que tomes las decisión en 3 pasos. Primero: Valora su personalidad. Imagina cómo encajará en el puesto al que aspira y cómo la hará dentro del equipo que integrará. Segundo: Coteja sus habilidades con las requeridas en la vacante. Intenta ser lo más objetivo posible. Tercero: Haz una evaluación respecto a sus aspiraciones. Asegúrate de que estas estén alineadas con lo que la empresa tiene para ofrecerle

No es un tema fácil y a veces nos cuesta un gran esfuerzo enfrentarlo, pero lo cierto del caso es que, si te encuentras ante esta situación, lo mejor es tener algunas ideas para responder de la mejor manera que sea posible.

Beneficios de recomendar a un amigo en el trabajo

Siempre es una buena idea plantearse aquellos temas que no nos resulten tan agradables en función a los puntos positivos primero.

De esta manera, tendremos mayor facilidad para encarar lo que nos viene a continuación y que, probablemente, no resulte tan agradable.

En este orden de ideas, veamos los principales puntos positivos que podemos rescatar a la hora de recomendar a un amigo en el trabajo:

  • Ayudarle en el plano económico: si tu amigo está pasando por una situación delicada a nivel económico, esta puede ser una buena oportunidad para extenderle una mano. Todos sabemos que conseguir un empleo digno no es fácil y tú te podrías sentir muy dichoso de ayudarle en este sentido.
  • Tener a una persona en quien confiar: y este es un punto álgido sobre todo cuando se tienen compañeros de trabajo tóxicos. Si el panorama no es muy positivo en tu oficina, tener a un buen amigo en el escritorio de al lado puede significar una importante mejora.
  • Posibilidad de verse más: para nadie es un secreto que el ritmo actual de vida a veces nos impide estar tan cerca de nuestros amigos como quisiéramos. Entonces, esta se vuelve una excelente oportunidad para pasar de las innumerables conversaciones de WhatsApp a compartir en la cotidianidad del día a día.
  • Beneficio económico propio: Muchas empresas ofrecen bonos en el caso de que un candidato referido sea finalmente contratado

Paso 1: Valora su personalidad

No eres un ser perfecto y la idea no es juzgar, pero es importante que establezcas una valoración objetiva sobre la personalidad de tu amigo y lo conveniente que esta será para estar dentro de la empresa donde trabajas.

¿Se queja de todos los jefes que le han tocado? ¿Piensa que el horario laboral debería durar mucho menos? ¿No está dispuesto a trabajar ni un minuto de más?

Tenemos a muchas personas a nuestro alrededor con las que nos puede encantar salir de fiesta, pero que quizás no sean las más idóneas para recomendar al jefe.

Y no te tienes que sentir mal por eso. Cada quien es como es y tu prioridad debe ser proteger tu sustento y el de tu familia.

Aquí deberías considerar puntos como su responsabilidad, disciplina, capacidad para seguir instrucciones, forma de hablar, entre otros.

Aunque nunca antes hayan trabajado juntos, si se conocen bien ya tendrás alguna idea de todo esto en función a las conversaciones que hayan tenido de puestos de trabajo.

Si te resulta todo positivo en torno a este punto, te toca revisar los aspectos que giran en torno a la oferta laboral.

Paso 2: Condiciones del puesto

En este punto ya te toca ver qué es lo que exige la vacante y si tu amigo está en capacidad de cumplir con cada punto.

Lo primero será la profesión y la experiencia requerida, pero también tendrás que prestar atención a las funciones que cumplirá.

Es importante tener bien apuntados todos los aspectos mencionados en la oferta y enlazarlos a las condiciones de tu amigo en caso de conocerlas a fondo.

Por otro lado, quizás por estar dentro de la empresa te sea mucho más fácil descubrir detalles que no se han publicado en la oferta de trabajo y así tener mucha más claridad del panorama.

Pero también influye en este punto cómo se ha desarrollado la vida laboral de tu amigo en anteriores oportunidades.

¿Sabes si ha sido algo inestable o, por el contrario, se ha mantenido muy firme en sus empleos llegando incluso a ascender en varias oportunidades? De ser la última opción, se trataría de un buen candidato.

Si sabes que la empresa está necesitando que se cumpla un determinado rol y tu amigo no está en capacidad para cumplirlo, mejor dejarlo pasar.

En caso de que sí se ajuste a todo esto, llega el momento de hablar con tu amigo.

Paso 3: Valora con tu amigo sus aspiraciones

Un error común, por la emoción que genera el momento, es hablarle al amigo de la vacante en las primeras de cambio.

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Esto no es recomendable porque en caso de que no se cumpla alguno de los dos puntos anteriores, nos podríamos sentir incómodos de realizar la recomendación.

Entonces, caeríamos en una disyuntiva entre decirle al amigo que ya lo recomendamos (sin ser verdad) o decirle que no creemos que sea una buena oportunidad (y acarrearnos un problema).

En vista de esto, la idea es hablarlo con total sinceridad para definir si de verdad está interesado o no.

Lo más lógico es que podamos contarle todas las condiciones que se manejan en la oferta laboral y cómo se desarrolla el ambiente de trabajo interno.

Si el amigo tiene un trabajo pero no le va muy bien, tendrá que valorar todos los aspectos de esta propuesta y definir si le es conveniente o no.

Es importante no animarlo mucho para que evite sentirse comprometido aunque en realidad no es algo que desea.

En caso de obtener una respuesta positiva, pasarías a explicarle todos los pasos que se seguirán en la entrevista y darle algunos tips en torno al entrevistador, por ejemplo, para ayudarle a obtener un mejor desempeño.

En este mismo orden de ideas, vale la pena verificar si los intereses de tu amigo se ajustan a los valores de la empresa para evitar complicaciones más adelante.

Y, por supuesto, el nivel que ocupará con respecto al puesto que tienes tú.

¿Será tu jefe o tu subalterno? ¿Cómo se sentirían ambos con eso?

Estos forman parte de los riesgos que acarrearía este tipo de recomendación y que se deben estudiar muy bien para evitar daños en la amistad y en el trabajo, así que los estudiaremos uno a uno a continuación.

Entonces, ¿Es buena idea recomendar a un amigo?

Sí, es buena idea, siempre y cuando se trate de una persona que conoces bien y sabes que no te fallará y no afectará el trabajo que tienes en la actualidad.

Es evidente que no somos conocedores del futuro y que miles de situaciones se podrían desarrollar en este camino, pero sufres menos riesgos cuando se trata de una persona cercana a ti y no del sobrino de una amiga de tu mamá.

De hecho, existen muchos testimonios de personas que han recomendado a algún amigo en su empresa y ahora la amistad se ha afianzado aún más.

Sin embargo, toma en cuenta que aún siendo los mejores amigos de la infancia, corres con ciertos riegos que debes plantearte si estás dispuesto a asumir:

  • Que sea un mejor trabajador que tú: vamos, no es incorrecto sentirte mal por eso aunque se podría considerar por algunas personas una actitud de egoísmo. Pero la realidad es que no muchos podrían soportar que a los 3 meses un amigo, recomendado por ti, lo asciendan.
  • Que dañe tu prestigio: si al final resulta una persona que no se amolda al tipo de trabajo y que después de que la empresa ha hecho una inversión en su formación se retira a los 3 meses, la responsabilidad puede recaer en ti. No es nada justo en realidad, pero siempre privará el pensamiento de: “Tal trabajador lo recomendó”.
  • Que no se establezcan las líneas divisorias entre el trabajo y la amistad: es uno de los problemas más frecuentes, sobre todo cuando se trata de que alguno de los dos ejerza un puesto de jefe. Ordenar y llamar la atención de subalternos nunca será igual cuando se trata de particulares que cuando es un amigo de toda la vida.
  • Que se generen celos: cada individuo actúa de forma distinta según su propia personalidad y esto podría dar cabida a los celos cuando se trata del amigo recomendado. ¿Te imaginas que tu amigo se lleve súper bien con tus compañeros de trabajo y te haga a un lado? Es algo que a nadie le haría mucha gracia por más maduro que aparente ser.

Todos los aspectos estudiados en este post forman parte de la realidad que puede vivir una persona al momento de presentársele esta disyuntiva.

En general, se trata de una decisión muy personal y que guarda estrecha relación con el tipo de amigo que sea, entre más conocido sea, menos posibilidades de que algo falle existen. Eso sí, siempre será mejor plantearle al jefe que tu amigo pase por el mismo proceso de selección que cualquier otro candidato, así tendrá él la oportunidad de validarlo por sí mismo y no toda la responsabilidad recaerá en ti.

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