Qué hacer si crees que te van a despedir [Guía paso a paso]

Tener algunas indicaciones que lleven a pensar en un posible despido es una situación en la que nadie quisiera estar, pero que puede generarse.

Cuando las decisiones están tomadas por parte de la empresa por cualquier motivo, ya casi que no existe manera de hacerlos cambiar. Sin embargo, eso no quiere decir que te tengas que quedar estático esperando a que ese momento llegue.

La buena noticia es que existen unas cuantas medidas que serás capaz de implementar en la medida de tus posibilidades, actuando con rapidez pero sin perder la cabeza.

Si piensas que te van a despedir, sigue estos pasos:

  • Hazte de información útil
  • Mantén la compostura
  • Intenta confirmar tus sospechas
  • Actualiza tu currículum
  • Empieza una nueva búsqueda laboral
  • Organiza tu presupuesto personal
  • Aprovecha tus beneficios laborales
  • Revisa las prestaciones por desempleo

Y ya que te has tomado el tiempo de llegar hasta aquí prepárate, porque lo que viene a continuación es chicha pura.

Situaciones que llevan a pensar en un posible despido

Antes de pasar a analizar cada una de las acciones que podrías ejecutar ante la posibilidad de ser despedido, toma en cuenta cuáles son las situaciones que se pueden presentar en tu área de trabajo y que pueden estar basadas en ese futuro:

  • Tus opiniones no son pedidas ni tomadas en cuenta.
  • Ya no eres convocado a reuniones donde antes eras un asistente obligatorio.
  • Las funciones que generalmente realizabas, empiezan a ser asignadas a otro y te piden que le ayudes.
  • Tu jefe evita estar a solas contigo.
  • Los compañeros de trabajo empiezan a tratarte de forma extraña.
  • Aumento de las comunicaciones por vía escrita, ya sea de forma física o por correo electrónico.

Existen algunas otras situaciones muy puntuales que tenemos capacidad de detectar y si ves que alguna de ellas se genera, es hora de ponerse manos a la obra y aplicar las medidas que te recomendamos a continuación.

Organiza toda la información que podría serte útil

Los despidos podrían tomarnos por sorpresa, pero cuando apenas exista una mínima sospecha, debemos empezar a reunir y organizar toda la información que podría ser útil a fines personales y que tenemos almacenada en el ordenador y archivos de la empresa.

Se trata de datos como números de contacto, correos electrónicos, sitios web, entre otros. Nunca sabremos si desde allí puede partir la generación de hilos para conseguir un nuevo empleo.

Eso sí, ten cuidado de no extraer nada que tenga que ver con documentos oficiales de la empresa ya que eso podría traerte un grave problema en el futuro.

Mantén la compostura y enseña tu mejor conducta

Porque nunca sabrás si eso ayudará a cambiar la decisión.

Pero en caso que no sea así, no existe nada mejor que mantener las mejores relaciones con nuestros antiguos jefes y compañeros de trabajo, ya que además de dar paz, permitirá obtener unas buenas referencias laborales al salir.

Entonces, actúa como si nunca te hubieses enterado de nada, trabajando con eficiencia y cumpliendo a cabalidad con tus responsabilidades hasta el último minuto.

Tal vez ya no seas necesario en esa unidad, pero al mostrar una buena actitud capaz hasta te reasignan a otra y no pases por el mal momento de estar sin empleo.

Busca información para confirmar si tus sospechas son ciertas

El que no pregunta, no obtiene respuesta y aunque este es un caso muy delicado, toca buscar informarse a través de distintas vías.

Una de ellas es preguntando de manera abierta a nuestro jefe inmediato, en caso de tener suficiente confianza con él.

De no ser así, se podría valorar cómo se va gestando el trato a lo largo de los días, si sigue igual o se ha vuelto más lejano y hasta apenado de su parte. A veces el jefe inmediato considera que un empleado es excelente pero él no es quien toma las decisiones en esta materia.

Otra buena forma es preguntando a alguna persona de recursos humanos con que se tenga confianza o aprovechando las conversaciones genéricas que puedan darte algún tipo de información.

Esta acción, además de ayudarte a confirmar si tus sospechas son ciertas, también te permitirá informarte de cuánto tiempo tienes disponible hasta que te llegue la carta de despido y así trabajar en función a ello.

De cualquier manera, si tus días en la empresa están contados, no causará mayores inconvenientes que hagas un trabajo de investigación y te evitarás sorpresas desagradables.

Trabaja en actualizar tu currículum

No esperes a que la carta de despido la tengas entre manos para iniciar este proceso. Sácale el jugo a todo el tiempo que ha pasado desde tu ingreso a esa empresa para actualizar tu currículum.

Recuerda también realizar la solicitud de recomendación cuando ya el proceso de despido vaya en marcha porque te será de utilidad para conseguir un nuevo empleo.

Otro dato importante en torno a este punto es aprovechar las oportunidades que te ofrecen plataformas de trabajo como LinkedIn, donde deberías tener un perfil bien actualizado y una buena cantidad de contactos de tu sector.

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No es necesario siquiera que esperes a pensar en un posible despido. Esta debería ser una tarea que hagas con frecuencia porque nunca sabes cuándo te llega una oferta de trabajo irresistible.

Inicia la búsqueda de un nuevo empleo

Antes de sentarte a llorar y recriminar tu mala suerte, lo mejor que puedes hacer es ponerte manos a la obra. Aprovecha que el mundo online nos da muchas posibilidades en este tiempo para encontrar nuevas ofertas laborales donde puedas aplicar.

Esta será una tarea que no te llevará un tiempo excesivo porque solo consistirá en unos cuantos clics.

De todas las ofertas que consigas, estudia las que son más cercanas a lo que quieres conseguir y trabaja en ello.

Es muy importante no caer en desesperación enviando currículum a diestra y siniestra, más bien enfócate como el profesional que eres y trabaja en adaptar tu currículum a cada puesto de trabajo, tal y como te explicamos en nuestro artículo. Puedes verlo haciendo click aquí.

Utiliza tus contactos y trabaja con ellos a ver si alguien te puede echar una mano.

Organiza tu presupuesto

Tener las cuentas claras nos ayudará a enfrentar con mayor tranquilidad este mal momento que nos tocará vivir.

Es hora de plantearse una reducción de gastos y una distribución apropiada de lo que tengamos ahorrado para estos casos, más lo que se le sume por el concepto de finiquito y posible indemnización.

Esta tarea puede ser mucho más sencilla que las demás porque solo tendremos que incluir los gastos más importantes como alimentación, servicios, educación de los niños, salud, entre otros.

Los demás gastos como la compra de ropa, reformas en casa, salidas al cine o a comer, etc. las podremos dejar para cuando logremos estabilizar nuestra economía personal nuevamente.

Proyecta un tiempo promedio en que puedas estar en esta situación. Los especialistas recomiendan que entre 4 y 6 meses será lo más favorable.

En este momento es también importante conseguir la asesoría necesaria para definir de qué manera puedes resguardar tus derechos laborales, pidiendo a un profesional del derecho que te ayude a comprobar de qué monto debería ser tu finiquito y cuánto te tocaría por concepto de indemnización.

Además, será mucho más factible valorar si los procedimientos que está siguiendo la empresa son los adecuados y si el despido podría o no catalogarse como improcedente.

Con toda esta información tendrás más lucidez al momento de enfrentarte al día de despido y sabrás cómo debes comportarte ante dicha situación.

Aprovechar los beneficios laborales

Si pronto vas a dejar de estar en esa empresa y esta te ofrece algunos beneficios laborales: es hora de sacarle provecho.

Esta condición aplica en casos como los seguros médicos que quizás incluyan consultas con algún especialista, revisiones odontológicas, entre otros.

Al mismo tiempo, si se trata de una empresa de alimentación y ofrece descuentos a sus trabajadores en los productos que vende, aprovecha de adquirir lo que puedas, después con eso podrás utilizarlo para propio consumo o venderlo a precio de mercado a tus conocidos. Así, obtendrás un pequeño ingreso extra.

Revisa sobre la prestación por desempleo

Es uno de los últimos pasos porque entrará en vigencia a partir de que el despido se genera, así que es mejor tener las cosas claras con anterioridad.

En este apartado te podemos comentar que la prestación por desempleo aplica a aquellos trabajadores que han reunido un mínimo de 360 cotizaciones ¿Es tu caso?

De no ser así, que no te entre la angustia porque todavía tendrás posibilidad de acceder al subsidio por desempleo. Quizás no sea el monto que necesitas para vivir como hasta ahora, pero en conjunto con la reducción de gastos, el finiquito, la posible indemnización y algunos ahorros, podrás sobrevivir.

Fíjate que una de los mayores beneficios que se ofrecen en torno a esta materia tiene que ver con el trabajo Freelance y es que este se puede ejecutar hasta por 9 meses sin perder el derecho a paro.

De esta manera podrías ir forjándote una nueva profesión online o generar un sistema de servicios basados en lo que ya conoces. Quizás es justo aquí donde consigas una estabilidad económica más duradera y puedas salir de la angustia que genera estar de aquí para allá buscando un empleo nuevo de tanto en tanto.

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