Entrevista laboral con psicólogos [Guía con ejemplos]

No son pocos los procesos de selección de personal que incluyen dentro una evaluación psicológica de los candidatos.

Esta acción es con el fin de determinar, a nivel de actitudes, si el candidato podría cumplir con las expectativas del puesto.

En este caso, no se trata de tu formación académica ni experiencia profesional, sino de quién eres como persona.

Por lo tanto, solo habrá un camino que te ayudará a salir airoso del proceso: conocerte al dedillo.

¿Es algo fácil? En la mayoría de los casos no porque no nos tomamos el trabajo de valorarnos a nivel interno, pero seguro con un poco de dedicación obtendrás buenos resultados.

Para pasar tu entrevista laboral con psicólogos comienza por ser tu mismo. No fuerces ninguna situación en la que no te sientas cómodo. Ten en claro de que va el puesto al que estás aplicando y cómo encajas dentro del mismo. Conoce claramente tus fortalezas y debilidades. Finalmente, prepárate de antemano para responder preguntas sobre tus proyecciones a futuro, situaciones supuestas, repaso de los datos del currículum y características de personalidad.

Aparentar no es una opción

Existen personas con mucha facilidad para colocar las cosas a su favor durante una entrevista laboral.

Puede que sean muy empáticas y hasta divertidas, lo que produce un cierto nivel de relajación en el entrevistador y se pone al máximo el tema de la subjetividad.

Pero cuando nos encontramos frente a un psicólogo en la entrevista laboral, el asunto es totalmente distinto porque es una persona que está capacitada para develar los aspectos internos de nuestra personalidad.

Esto quiere decir que se fijará con bastante facilidad si estás mintiendo.

Entonces, la primera recomendación en caso de tener que pasar por una entrevista de esta naturaleza es no mentir, nunca.

Análisis del puesto y comparación con nuestras actitudes

Una de las partes fundamentales de todo este proceso de búsqueda de empleo es analizar bien de qué va el puesto de trabajo y cómo se relaciona con lo que somos y sabemos.

No solo se trata de una profesión, va más allá porque es un perfil específico donde se reúnen dos elementos principales: la formación y experiencia, por un lado, y las características personales, por el otro.

Por ejemplo, en una universidad, para dictar una asignatura en el área de la contaduría, no vale solo con que el profesor sea contador.

Es necesario que también pueda demostrar facultades a nivel académico, de planificación, de manejo de grupos, entre otros.

Descubrir si se cuenta con esos requisitos puede formar parte de la tarea de un psicólogo.

Otro caso estaría orientado a una guardería, donde se trabaja con niños pequeños y es fundamental contar con personas que tengan paciencia, puedan comprender las necesidades de la edad, entre otros.

El hecho de tener una profesión no nos hace de forma automática las personas idóneas para cumplir con cualquier puesto de trabajo que esté vinculado a esta.

Entonces, este trabajo consistirá en validar muy bien la oferta laboral y verificar qué aspectos personales requieren para esa vacante.

¿Necesitan a alguien proactivo? ¿Con facilidad para llevar adelante charlas o reuniones? ¿Con creatividad? ¿Facilidad para expresarse por vía telefónica?

Valora bien tus fortalezas

Todos tenemos fortalezas y eso es algo que debemos aprovechar en un momento como este.

Nuestra misión al estar en una entrevista frente al psicólogo es dejar ver lo buenos que somos para ese puesto porque todas esas fortalezas las usaremos en beneficio de la empresa.

Si trabajas bien esta parte, no existirán fallos porque nadie podrá llevarte la contraria cuando tienes plena seguridad de quién eres.

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El detalle está es cuando no somos conscientes de ellas y eso es algo muy fácil que los psicólogos noten: si no sabes bien qué puedes ofrecer al equipo de trabajo, no esperes que te contraten para descubrirlo en el camino.

Así que hazlo de una vez. Toma papel y lápiz y empieza a escribir todos esos puntos fuertes que tienes como persona y que a cualquier empresa le serán de utilidad.

Si quieres puedes apoyarte con nuestro post sobre las habilidades transferibles que te podrían ayudar a aclarar varios aspectos con respecto a este tema. Puedes verlo haciendo click aquí.

Las principales preguntas que realiza un psicólogo

Disponer de alguna idea sobre el camino que tomará un psicólogo en una entrevista laboral es una estrategia que nos dará mucha más facilidad porque nos ayudará a evitar parecer desprevenidos.

Entonces, hemos reunido un cierto número de preguntas que son las más comunes que se realicen en estas situaciones para que puedas valorarlas y buscar darle la respuesta más óptima según sea tu caso.

Proyección en el futuro

Las empresas están cada vez más comprometidas con el hecho de sumar a su personal a personas con objetivos, no personas que viven el hoy, el ahora y ya.

En base a esto, una de las preguntas que se hacen con mayor regularidad es: ¿Cómo te ves en 5 años? O en 10, o en 15. El número puede variar.

La idea, por supuesto, es que respondas en función a tu vida dentro de la empresa. Si tienes 25 años, a lo mejor en 10 te veas casado y con un hijo, pero aquí no aplica.

Entonces, toma en consideración el tamaño de la empresa y las potencialidades que tienes para ofrecerle y proyectar tu futuro.

Si se trata de una multinacional, ¿qué te impediría pensar que en 5 años puedas estar comercializando las ventas en otro país, por ejemplo?

Eso sí, recuerda mantener siempre el equilibrio evitando ser excesivamente modesto o, por el contrario, muy ambicioso.

Imaginar una situación determinada

En el 99% de los casos se tratará de una situación que te pondrá en un apuro dentro de tu cargo.

La idea de esto es verificar tu capacidad de respuesta, el enfoque que le darías a los problemas y la prontitud con que desarrollas una idea.

Lo típico es iniciar esta pregunta con un: ¿Qué harías sí…? Y completarla con alguno de estos contextos. Por ejemplo:

  • ¿… tu jefe te pide hacer algo indebido?
  • ¿… te toca mudarte de ciudad?
  • ¿… te nombran jefe del área de trabajo?

Entre muchos otros. Estas son situaciones imaginarias pero que no pierden la posibilidad de suceder.

Retrospectiva sobre la información del currículum

Aquí se plantea un plano distinto a los anteriores que se enfocaban al futuro. En esta oportunidad, el psicólogo buscará ahondar en las situaciones que te generaron variaciones en trabajos pasados.

Por ejemplo, podría preguntar el por qué pasaste 1 año entero de paro o por qué dejaste tu anterior trabajo.

Para estar preparado para este tipo de preguntas no queda más que estudiarse bien a fondo el currículum y pensar en las posibles interrogantes que genere.

No te olvides que al final esa información la proporcionaste tú mismo y debes ser capaz de responder por ella.

Preguntas sobre características internas de personalidad

Son las que a nadie le gusta responder pero que forman parte obligatoria de este proceso de entrevistas, incluso se incluyen a veces cuando no participa un psicólogo.

En este caso, se podría tratar por ejemplo de ¿cuál es tu mayor virtud y tu peor defecto?

Tienes que concentrarte mucho para responder bien porque los defectos son malos, no los debes mostrar como si fuese algo positivo para la empresa porque nadie se lo creerá.

“Mi peor defecto es ser muy comprometido con lo que me propongo y no soltarlo hasta que obtenga el objetivo”. Está mal y te podría costar el puesto.

Pero tampoco es que te vas a poner la soga al cuello, así que tal vez se podría decir: “Mi peor defecto es realizar un cambio de actividad sin planificar. Sí que puedo hacerlo, pero me cuesta desconectar de lo que estaba haciendo antes si lo he dejado sin culminar”.

Es un defecto para las empresas, sobre todo en estos tiempos en que todo cambia muy rápido, pero podrán vivir con ello y valorarán tu sinceridad.

Si te interesa saber más sobre preguntas comunes en entrevistas laborales, en Curriculado tenemos un artículo dedicado a eso. Puedes verlo haciendo click aquí.

Los test

Ahora bien, dentro de todo este campo no solo se le da valor a las evaluaciones orales sino también a las escritas y los test son las herramientas principales para aplicarlas.

Estos se trabajan de distintos tipos, pero el que nos viene más a colación a propósito de este tema son los test de personalidad.

A través de ellos, los psicólogos esperan que los entrevistados respondan a una serie de consultas por medio de preguntas abiertas o cerradas.

Pero hay que tener mucho cuidado e intentar irse siempre por lo más sincero que sea posible, porque al evaluarlas, se les hace muy sencillo notar incongruencias.

En este caso no existen respuestas buenas o malas porque somos seres únicos y cada quien tiene su propia personalidad, así que no es necesario preocuparse en exceso.

Otros tipos de pruebas que se ejecutan en esta materia tienen que ver con otras habilidades como la capacidad de atención, la solución de problemas, la capacidad intelectual, etc.

Es importante advertir que muchos de ellos tienen un tiempo bastante corto establecido para responder, a fin de saber si se trata de un candidato idóneo en el manejo del tiempo.

Por último están las pruebas grupales. En la mayoría de los casos se realizan a través de dinámicas y juegos que muestran el comportamiento de los candidatos ante desconocidos y las posibilidades que tienen de forjar buenos equipos. Inclusive en estos test se valora el nivel de liderazgo. Muchos temen a sentarse delante de un psicólogo porque reconocen el impacto que generan a nivel interno en una persona, pero con solo prepararse lo suficiente y no inventar ser quienes no somos será más que suficiente.

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