Consecuencias de mentir en la entrevista de trabajo [Ejemplos]

Mentir en la entrevista de trabajo puede traer consecuencias graves. Los entrevistadores están entrenados para detectar cualquier tipo de incongruencia en el discurso. Nadie quiere entre el personal de su empresa a personas desleales o deshonestas es por eso que mentir en una entrevista de trabajo significa la eliminación inmediata del candidato dentro de un proceso de selección y por supuesto una mala imagen para siempre dentro de la empresa.

La desesperación por encontrar un empleo no debe jugarte en contra

Alrededor de todo el mundo estamos en tiempos financieros no muy buenos y cada vez son más las personas que están en búsqueda de un empleo. Muchos de ellos no miden las consecuencias e incluso mienten o exageran en una entrevista de trabajo. Esa situación puede pasar desapercibida para el personal de recursos humanos encargado de la selección, o no.

En el caso de detectar una mentira dentro de una entrevista laboral lo más probable es que el personal de recursos humanos encargado del proceso de la selección elimine al candidato de manera inmediata. Otra cosa de cuidado es la reputación del candidato frente a la empresa, que quedará manchada para siempre.

Los especialistas en recursos humanos estudian durante años para ser profesionales competentes en el sector y dentro de las disciplinas que conocen están la psicología y el lenguaje no verbal, por lo que pueden detectar muy fácilmente si una persona está mintiendo. Esa situación se ve facilitada por el momento de tensión que significa una entrevista laboral, por más amena que sea.

Es más común de lo que se piensa confundir las fechas en las que uno se desempeñó en cada trabajo, pero es fácilmente detectable cuando un candidato se atribuye experiencias laborales inexistentes o títulos.  Lo más probable es que si se detecta esta mentira, inmediatamente el reclutador indague más y más evaluando las contradicciones del candidato.

Teniendo en cuenta que, actualmente con un mercado laboral mucho más humanizado, una entrevista de trabajo representa más de la mitad del éxito de una búsqueda laboral es vital ser sincero y demostrar realmente cuáles son nuestras capacidades y habilidades.

No hay que olvidar que en tiempos de redes sociales toda la información está disponible en internet y es muy fácil dejar caer la careta de que lo que se muestra por las redes no es verdad.  

El cuerpo habla y también miente: Cuida tu lenguaje corporal

Como ya hemos señalado en ocasiones anteriores, el cuerpo también habla y los gestos y la vestimenta que uno usa en una entrevista personal suele ser lo que se conoce como primera impresión y lenguaje no verbal.
La mentira es una situación de incomodidad inherente a ser humano y su expresión también está dada por cómo se manifiesta el cuerpo. En una entrevista laboral ten cuidado con estos gestos que podrían dar cuenta de una mentira:

  • El rostro y las manos son lo más observado en una entrevista laboral y lo que más habla. Deben ser tenidos en cuenta como un todo y no como elementos aislados.
  • El estrés se hace visible con la mentira, el candidato además se muestra temeroso y tembloroso, puede tocarse la ropa, las orejas o acomodarse las arrugas en señal de perfección.
  • La mentira también anula los gestos y las emociones por lo que se podrá observar un candidato con cara de piedra que no mueve las manos y permanece duro en su asiento.
  • La risa falsa o fingida da cuenta de información oculta
  • El candidato se mostrará nervioso y torpe. Probablemente golpeé los muebles sin querer.
  • Rascarse la nariz, apretar los labios y arrugar la frente son claros signos de nerviosismo y con él de mentira.
  • Se producen trabalenguas y el parpadeo de los ojos es más frecuente

¿Cuáles son las mentiras más frecuentes en una entrevista de trabajo?

Es común que en una entrevista de trabajo haya cosas que no nos gusten o que necesitemos el puesto. Muchas personas tergiversan la información que quieren brindar en su entrevista de trabajo para ensalzar sus habilidades.

Entre lo más común se encuentra:

  • Descubres que la expectativas que tenías del puesto de trabajo es diferente a lo que te mencionan en la entrevista pero debes salir airoso de esa situación y mencionas un propósito que no es cierto. Está bien decir que no era lo que esperabas y caerá muy bien que así lo hagas porque el entrevistador podrá tenerte en cuenta para otras oportunidades.
  • Exagerar habilidades de tu currículum vitae en la entrevista de trabajo no será nada bueno, pues podría llegar el momento de una prueba y descubrirán que apenas si manejas eso. Es mejor resaltar lo bueno.
  • Recargar responsabilidades de trabajos anteriores no es bueno. En primer lugar puede resultar poco verídico y en segundo lugar siempre tendrás que resaltar cuál de todas ellas te gustaba más.

Un equipo de recursos humanos que esté a cargo de una entrevista de trabajo tiene diversas estrategias para develar a los mentirosos cuando están frente a un caso sospechoso.

Las preguntas cruzadas son engañosas, porque parece que apuntan a distintas situaciones pero todo lo contrario, apuntan a un mismo lugar pero desde varios ángulos. Si no es cierto lo que el candidato expone caerá en contradicciones.

Entrar en detalles para comprobar cuáles son los procedimientos de un trabajo o conocimientos técnicos también puede descubrir la mentira pero sin dudas, el momento de mayor tensión para el mentiroso, será poner en práctica todos sus conocimientos.

Asimismo si tu currículum está lleno de referencias laborales y tú te consideras un mentiroso empedernido ten cuidado, porque ante la más mínima duda los especialistas no dudarán en contactarlos y comprobar o refutar todo lo que tú dijiste que sabías hacer.

¿Cuáles son las mentiras que debes evitar en una entrevista de trabajo?

  • “Nunca me han echado de ningún empleo”: puede ser que no te llevabas bien con tu jefe o no era tu ambiente de trabajo ideal. Reconoce que no siempre renunciaste.
  • “Haría cualquier cosa en este trabajo”: no exageres y pon tus puntos de responsabilidades y funciones desde el primer día.
  • “No pierdo el tiempo en redes sociales en horario laboral”: no te lo crees ni tú. Hoy está más que aceptado que vivimos constantemente conectados y cada tanto miramos el móvil o entramos a nuestros perfiles. Lo importante es que eso no te quite productividad.
  • “La empresa es mi prioridad”: dilo si eres un insensible o una persona sin familia y bastante egoísta, pero los de recursos humanos saben que el día que tu hijo tenga fiebre te quedarás en casa porque él es más importante.
  • “Siempre llego a horario”: si nunca se te quedó el coche, tuviste un retraso en el metro o te quedaste dormido, felicidades, eres de otro planeta.
  • “Amo trabajar bajo presión”: tú lo puedes amar pero tu corazón y tu cardiólogo no por los picos de estrés que te darán.

Estos son solo algunos de los puntos más comunes que ponen sobre la mesa los candidatos que a toda costa quieren conseguir su trabajo, sin embargo siempre es mejor ser sincero porque en la convivencia diaria con otros miembros de la empresa estos pequeños puntos saldrán a la luz.

Lo que sí se puede decir en una entrevista de trabajo

Lo importante en una entrevista de trabajo es usar lo que tenemos a nuestro favor de manera estratégica y dentro de este grupo de datos podríamos decir que hay algunas “mentiras piadosas” que se pueden utilizar para no dejar pasar una gran oportunidad o poner la vacante de empleo a nuestro favor.

Es válido exagerar un poco el monto del salario que percibíamos en la empresa de la que veníamos siempre y cuando se encuentren en rangos normales y acordes al puesto. Eso permitirá realizar una mejor negociación salarial en el nuevo trabajo y obtener otros beneficios.

En ninguna empresa del mundo nadie fue tan perfecto para no tener algún roce con compañeros de trabajo por mínimos e insignificantes problemas. Sin embargo las empresas actuales generalmente valoran el trabajo en equipo y las habilidades sociales de los candidatos independientemente de las situaciones ásperas que podrían surgir por la misma convivencia. No se trata de hacer amigos en el trabajo, sino de demostrar que puede compartir su ambiente laboral con otros.

Es común que las personas cambien de trabajo por situaciones mal llevadas con sus jefes, pero nunca se debe hablar mal de ellos en otras empresas para las cuáles se está postulando porque podrían consultarlo sobre sus referencias. Siempre es mejor resaltar sus cualidades profesionales y el gran trabajo de liderazgo que llevaba contigo y los proyectos de los que formabas parte.

Finalmente tampoco es tan terrible mentir sobre las verdaderas razones por las que queremos el puesto. Puede ser que una necesidad económica, un sueldo mucho mejor o la garantía de que la empresa es un lugar seguro, nos motive a querer formar parte de ella. Sin embargo, siempre es bien visto decir que el verdadero motivo de querer formar parte es que la empresa será un valioso trampolín para despegar nuestra carrera profesional.

Más allá de todos estos puntos el principal consejo es no mentir en la entrevista laboral porque cada candidato tiene muchas habilidades que son más valiosas y dependerán de estas si se queda con el puesto de trabajo o no.

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