¿Qué hacer si no te llaman luego de la entrevista laboral?

Es un hecho que no todas las entrevistas laborales nos generan el ansiado sí, pero ¿Qué puedo hacer si no me llaman luego de una entrevista?

La buena noticia es que sí existen acciones que podemos llevar a cabo para no quedarnos de brazos cruzados mirando fijamente al teléfono.

De hecho, tener algunas ideas de lo que puedes hacer será clave para evitar que la mente te llene de pensamientos negativos que puedan causarte desmoralización y depresión al final.

Porque lo más seguro es que seas un buen profesional, pero esa oportunidad no era la tuya.

Si no te llaman luego de tu entrevista laboral, el principal consejo, para la próxima, es que aproveches el momento de preguntas para consultar cómo es el proceso de selección y cuando estiman finalizarlo. De esta manera tendrás una fecha estimada para considerarte descalificado si no te convocan. Más allá de esto, siempre es bueno enviar un correo de agradecimiento unos días después de la entrevista. También puedes probar llamando y preguntando si el puesto sigue vacante. No olvides, en simultáneo, revisar las redes sociales y portales de empleo de la empresa para ver si la oferta laboral sigue publicada.

¿Listo para iniciar? Vamos a ello.

Primer paso: infórmate de todo antes de que culmine la entrevista

La incertidumbre es un arma que trae más problemas que beneficios y a veces caemos en ella por temor a realizar preguntas durante la entrevista, pero ¡No debes salir de allí con ninguna duda!

Aunque las empresas manejan una estructura de trabajo semejante en cuanto a su sistema de selección, lo mejor es preguntar todo.

Estas preguntas incluyen datos como: cuándo cierra el proceso, qué pasos siguen a esa entrevista, a través de qué medio contactan, entre otros.

Puedes realizar un listado en tu cuaderno de apuntes, antes de la entrevista, para evitar que algo se te olvide.

Asimismo, utiliza los momentos finales a tu favor y pídele a tu entrevistador una tarjeta de presentación.

Con ella tendrás sus contactos a la mano y así avanzarás mejor en los pasos siguientes.

Ya con esta información, sabrás con mayor tranquilidad qué esperar y así tener un plan más organizado.

Anota todo lo que recuerdes de la entrevista ese mismo día

Esta es un arma de organización que muy pocas personas explotan y que es bastante valiosa para los casos en que se llama a una segunda entrevista.

Los entrevistadores toman apuntes sobre las impresiones que le está dando el entrevistado y nosotros también deberíamos hacerlo, pero un momento distinto.

Cuando llegue el día de la segunda entrevista, podremos repasar todo lo sucedido en la primera, incluyendo impresiones sobre el carácter del entrevistador, para manejarnos de la mejor forma posible y respaldando lo dicho en la primera entrevista.

Un correo de agradecimiento

El agradecimiento da una muy buena imagen siempre y en el caso de una entrevista laboral esto es muy importante.

Un par de días después puedes enviar un correo a la empresa solo para comunicar que te sientes agradecido. Aprovecha de dar gracias porque te hayan tomado en cuenta y para demostrar que estás en la mejor disposición para el empleo.

Intenta ser concreto y no excesivamente adulante, trabaja con puntos muy específicos sobre lo que has visto en el lugar y en el desarrollo de la entrevista porque sino, no lo tomarán en cuenta.

Te dejamos un ejemplo:

“Estimado Sr Pedro Páez

Gerente de Recursos Humanos

Reciba un cordial saludo.

1000+ candidatos que COMPITEN contigo reciben nuestros SECRETOS de búsqueda laboral semanalmente ✉️
No dejes que te saquen ventaja😱

Le agradezco mucho haberme permitido la oportunidad de conversar con usted a propósito de la vacante que posee en el área de Contabilidad. He estado meditando desde ese día en mis posibilidades reales para ofrecer utilidad a la gestión de la empresa y encuentro un balance muy positivo.

Si bien es cierto que muchas cosas están cambiando en el mundo actual, me doy cuenta que mantienen la preocupación por contratar solo a personal que esté muy bien capacitado y que tenga una entrega absoluta a sus funciones.

Por ende, me es oportuno el momento para reiterarle que tengo la disponibilidad que necesitan pudiendo iniciar apenas lo notifiquen.

Quedo a la espera de tener próximas noticias de su parte, deseando que estas sean las más beneficiosas para ambos.

Un saludo”

Y listo. No solo agradeces sino que también refuerzas tu interés en ofrecer tus servicios allí y de que puedes hacerlo lo antes posible.

Para muchas empresas esto último es algo muy importante pues para nadie es un secreto que existen personas que se presentan a una entrevista sin haber salido de su empleo anterior, por lo que se debe planificar bien el ingreso en base a una renuncia.

Toma en cuenta también que en el correo debes colocar todos tus datos personales y de contacto para darle más señas al entrevistador.

Realiza una llamada

Si ya has enviado el correo y no generó ninguna respuesta en un tiempo prudencial (hablamos de 3 a 5 días), podrías intentar realizando una llamada.

Esta llamada puede tener dos formas para accionar y ambas irán en función a lo que quieras conseguir:

Preséntate y pide información sobre los resultados de la entrevista

En esta forma dejas ver con claridad quién eres y solicitas información directa sobre cómo va el proceso.

Es muy importante ensayar la llamada para no dejar dichas frases que no vienen al caso porque parecen que generan culpa como: “Es que me han dicho que me llamarían dos días después y todavía nada”.

Utiliza un lenguaje sencillo, respetuoso y que invite a quien contesta a darte alguna respuesta.

Con esta metodología dejarás ver que estás muy interesado en el puesto y que tu disponibilidad es inmediata.

Infórmate si el puesto sigue vacante

Aquí no será necesario presentarse sino solo verificar si el proceso de selección sigue abierto o ya han conseguido una persona.

Para ello, aprovecha la oferta laboral que ya viste en su momento y establece un diálogo como:

“Buenos días, espero esté todo bien. Le llamo para verificar si la oferta laboral para ocupar un puesto en la unidad de Contabilidad todavía está vigente. La he visto en un periódico local pero con fecha de hace algunas semanas y me queda la duda”.

Y voilá. De inmediato sabrás si sigue abierto el proceso, probablemente en qué fase está y si ya contrataron a alguien, dejarás de estar a la espera de una llamada que nunca llegará.

Revisa el lugar donde viste el anuncio del empleo

Aunque a veces utilizamos los medios tradicionales para este trabajo, la realidad es que los digitales son los que están a la cabeza en todo este tema y nos dan la ventaja de que los anuncios cierran al momento que se contrata a una persona.

Entonces, la idea es revisar el anuncio nuevamente a ver si han existido variaciones en cuanto a los requisitos, si ya lo han cerrado o en qué fase va, porque incluso hay plataformas que identifican el paso a paso de las empresas en este proceso.

Revisa las redes sociales de la empresa o su sitio web

Si la empresa utiliza sus propios canales de comunicación para informar sobre este tipo de procesos, tienes que revisarlos de forma continua.

A través de ellos obtendrás la mejor información para preparar tu currículum y la entrevista en la primera fase, y después para saber cómo va todo en las siguientes.

No te olvides de LinkedIn porque seguramente será una fuente de información altamente valiosa en toda esta temática.

Y es que le podemos sacar mucho provecho en función a lo que se converse durante la entrevista, así sean temas no vinculados al trabajo en sí.

Por ejemplo: algún tema económico, un descubrimiento impresionante, una receta de cocina, entre otros.

La idea es que puedas etiquetarle algún enlace al entrevistador y que así te recuerde. Buen truco, ¿no?

No te detengas y sigue buscando empleo

Se trata de ser optimistas pero sin perder el tiempo en la espera de una llamada que puede tener posibilidades de no llegar.

Entonces, ¿es justo pasarse el día caminando en la casa de aquí para allá solo esperando a que suene el teléfono?

Pues no.

Es recomendable descansar el mismo día de la entrevista, ya que has estado sometido a estrés y los nervios estarán un poco caldeados.

Pero ya a partir del día siguiente deberías volver a mirar nuevas ofertas laborales que sean de tu interés y a las que inicies la postulación.

Al final del camino, si no te mueves a buscar otras opciones en este tiempo y la respuesta termina siendo negativa, tendrás que hacerlo más adelante. Así que mejor adelántate y ahorra tiempo.

Lo que no debes hacer

Ahora que ya sabes todo lo que puedes hacer mientras estás en la espera, ha llegado el momento de definir lo que no representa una buena idea bajo ningún concepto:

  • Enviar correos o llamar con mucha insistencia: lejos de ser de provecho será una medida que denotará desesperación y pondrás al entrevistador bajo presión, lo que podría hacer que te descarte aún cuando hayas tenido una buena presentación en la entrevista.
  • Visitar personalmente la empresa: si no te llaman para que vayas, por favor evita aparecerte sin invitación. Denota un irrespeto al tiempo de los demás y también añade un cierto nivel de presión, así que es mejor cuidar la imagen.
  • No enviar el correo de agradecimiento: si sientes vergüenza de hacer esto, tendrás el gran inconveniente de que otros sí lo harán y tú quedarás muy mal. Este es un paso que recomiendan los especialistas en la materia y si son especialistas es porque saben del tema, así que es mejor hacerles caso.

Así no te llamen después de una entrevista en específico, existen miles de oportunidades más que tendrás en lo sucesivo así que no te desesperes.

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