Conseguir empleo RÁPIDO y sin contactos [GUÍA PRÁCTICA]

Finalmente te decidiste. Hoy es el día. Después de tanto pensarlo estás preparado para encarar una nueva búsqueda laboral.

Pero… ¿Por dónde empezar?

¿Debería empapelar la ciudad con mi currículum?

No tengo a muchos conocidos en mi sector, no creo que nadie pueda recomendarme en ningún lado.

Todas estas inseguridades y desventajas son moneda común para los recién iniciados en este difícil proceso.

La verdad es que, por muchos gurúes con recetas ganadoras que existas, no hay una fórmula mágica que ponga una oferta laboral en tu casilla de correo dentro de los próximos 7 días.

Perdón si pincho tu ilusión.

Con lo que sí puedo ayudarte es con una serie de estrategias, ordenamientos y consejos que te pondrán en un lugar sumamente ventajoso a la hora de buscar empleo.

Si eres lo suficientemente decidido y estás dispuesto a tolerar situaciones incómodas, te aseguro que verás resultados muy pronto.

Cómo empezar la búsqueda laboral activa

El primer paso que debes dar, antes de hacer cualquier otra cosa, es definir tu situación actual.

  • ¿Te encuentras trabajando actualmente?
  • ¿Tienes ahorros como para renunciar y sostener la búsqueda?
  • ¿Cuánto tiempo puedes mantenerte en búsqueda viviendo de tus ahorros?
  • ¿Qué debería tener tu empleo ideal?
  • ¿Cuántas de esas cosas estás dispuesto a resignar?
  • ¿Con qué tipo de mejoras laborales te convencerías para dejar tu empleo actual?

Estas son tan sólo algunas de las preguntas que deberías hacerte.

Si actualmente no estás trabajando, entiendo que las motivaciones para meterte de lleno en el proceso de conseguir un empleo serán un poco más sencillas.

Para aquellos actualmente empleados, tenemos un artículo en Curriculado acerca del proceso de selección en convivencia con el trabajo. Puedes verlo haciendo click aquí.

Una vez que estés decidido y tengas en claro lo que quieres, ten en cuenta lo siguiente:

Buscar trabajo es una maratón y no una carrera. Los resultados llegarán si eres persistente y luego de muchos intentos.

Puedes tener suerte y conseguir algo bueno al poco tiempo, pero si esto no sucede, no bajes los brazos.

Ten en claro que, si haces las cosas correctamente, la oferta tan deseada llegará tarde o temprano. No dejes que las frustraciones inesperadas te detengan en el camino. Respira y continúa trabajando.

Buscar trabajo es un trabajo en sí mismo.

La estrategia de currículums ganadora

Seguramente ya hayas leído decenas de guías sobre cómo preparar el mejor currículum posible.

De hecho, en Curriculado tenemos muchos artículos enumerando consejos sobre qué hacer y qué no hacer con tu CV.

En el día de hoy no te hablaré de cuestiones específicas, sino de una estrategia general muy sencilla y que siempre deberías aplicar.

Prepara una versión de tu currículum para cada puesto al que te postules

Por supuesto, sé que no es fácil, es tedioso y requiere mucha creatividad. Pero piensa cuánto más efectivo puede ser tu perfil si te centras en los requisitos y habilidades específicas de cada puesto, en lugar de presentar una hoja de vida “generalista” donde puede ser que casualmente nada de lo que más le interese al reclutador esté expuesto preponderantemente.

“Muestra, no digas”

El segundo pilar de cualquier currículum fuerte se erguirá sobre este concepto. A nadie le interesa leer enumeraciones de tareas que hayas realizado o cursos que hayas tomado. Tal vez sea lo mínimo e indispensable que esperen de un CV.

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No dejes que te saquen ventaja😱

Lo que te destacará del resto será que expongas todos tus logros profesionales, académicos y personales de manera objetiva, medible y creíble. No digas que trabajaste en ventas, habla de cuantos miles de euros ya llevas vendidos, cuánto le has hecho ganar a tu empresa, que tanto por sobre los objetivos te encuentras.

Si no tienes experiencia laboral, en Curriculado tenemos un artículo para ayudarte a preparar un CV, de todas formas, ganador. Puedes verlo haciendo click aquí.

Cómo usar las cartas de presentación

La carta de presentación es una herramienta extra a la hora de postularte a una vacante.

Su función principal es la de complementar al currículum.

Si tu CV tiene alguna cuestión sobre la que creas necesario desarrollar, por ejemplo:

  • Períodos sin trabajar
  • Poca experiencia en el área del puesto
  • Poca experiencia en el país donde se desarrollará el trabajo
  • Falta de alguno de los requisitos que consideres serán tenidos en cuenta
  • Poca duración de tus últimos puestos
  • Logros académicos o extracurriculares que hayas decidido no incorporar al CV

Entre otras.

La idea será que potencies la información provista por el currículum, aprovechando el formato de carta.

Además, recuerda siempre mostrar conocimiento sobre el puesto y la empresa objetivo. Comenta por qué serás una gran incorporación a la empresa y qué valor podrás generar ocupando esa posición.

Networking desde cero

El networking es, tal vez, la acción que más beneficios podría traerte a la hora de conseguir empleo.

La idea puede sonarte intimidante, pero es mucho más relajada que lo que tú crees.

El secreto es ser genuino y estar en los lugares indicado. Incluso, hasta puedes hacerlo desde tu casa. Lo único importante es entablar relaciones (no necesariamente demasiado intimas, pero sí profesionales) con otras personas bien predispuestas.

Y ni siquiera estoy restringiéndote a codearte con gente de tu sector. Seguramente puedas aportar y recibir valor a gente trabajando en cualquier rubro.

Ve a meetups que te interesen, eventos locales, coferencias, desayunos de trabajo, participa de grupos de lectura o talleres de tu rubro.

Si te incomoda estar sólo, convence a algún amigo para que te acompañe. Seguro tienes a un experto en romper el hielo dispuesto a acompañarte si le regalas un café.

Participa en conversaciones de Twitter, únete a grupos de Facebook. Envía emails a referentes de tu industria. Sé abierto, desinteresado y amable.

En Curriculado tenemos un artículo con consejos para tu búsqueda laboral usando redes sociales. Puedes verlo haciendo click aquí.

Finalmente ¿Estás realmente seguro de que no conoces a nadie que pueda ayudarte a encontrar empleo? Revisa tu lista de contactos. Piensa en tus amigos, o en los amigos de tus amigos. Seguramente algo haya.

Entrevistas de información

Una entrevista de información es un encuentro informal en el que, como el nombre indica, aprovecharás para despejar todas tus dudas sobre un puesto en particular, o un grupo de tareas que realice ese puesto.

Estas entrevistas probablemente se generen (y te incentivo a que las propongas) luego de tus esfuerzos de networking.

No son más que ir a por un café con algún referente de la industria, o alguien que pueda aportar, aunque sea conocimiento a tu búsqueda.

Por supuesto que el objetivo final de estos encuentros será posicionarte en un lugar ventajoso en el caso de que surgiera un empleo al que esta persona pudiera recomendarte, pero a toda costa evita mostrarte interesado.

Deja que todo fluya, has todas las preguntas que se te ocurran. Genera vínculos positivos.

No hagas la reunión sobre ti, hazla sobre quien te acompaña. Déjalo enseñarte cosas, hazlo sentir que te está ayudando inmensamente. Genera curiosidad en la otra persona sobre ti.

Aprovecha sus contactos. En algún momento oportuno pregúntale si conoce a alguien más que esté en el tema que ambos les interesa. Pregúntale si puede presentártelo para tener otra charla de este tipo.

No todo el mundo tendrá la capacidad para recomendarte en un puesto, pero si tienes suficientes citas de este tipo, eventualmente la propuesta va a surgir.

Más adelante volveremos sobre este tipo de citas.

Las recomendaciones son la mejor manera de conseguir empleo

Como sugerí anteriormente, ser recomendado es la mejor manera para conseguir un empleo.

Aquellos candidatos sugeridos por alguien dentro de la empresa son más propensos a ser llamados a entrevistas. Además:

  • El 40% de las contrataciones se dan como resultado de recomendaciones.
  • Los candidatos referidos suelen tener procesos de inserción laboral un 60% más rápido.
  • Los salarios de estos trabajadores resultan ser, en promedio, mayores.

Cómo conseguir una entrevista sin conocer a nadie dentro de la empresa

Y aquí es donde retomamos el concepto de las entrevistas informacionales.

Estas serán un instrumento clave para posicionarte como el candidato idóneo, sin postularte a ningún puesto.

Esta estrategia no es definitiva, más adelante detallaremos métodos más tradicionales, sin embargo, es una herramienta interesante para conocer y poner en práctica.

Intentando no pierdes nada.

Define tu rol

Escribe una lista de empresas en las que te interesaría trabajar.

¿Listo? Ok, ahora escribe qué puesto te gustaría ocupar dentro de esas compañías.

Muy bien, ahora es momento para especificar la cuestión aún más.

Como bien sabrás, distintas empresas llamarán a un mismo puesto de maneras diferentes.

Busca en tus portales de empleo favoritos vacantes para ese puesto en tus empresas objetivo.

Si encuentras alguna, pasa al siguiente paso.

Si no encuentras ninguna, tal vez prueba sumando más empresas a tu lista, o buscando roles más generales.

Encuentra a los tomadores de decisiones

Con una vacante en vista, ahora lo fundamental será que encuentres a alguien dentro de la empresa que tenga influencia sobre la misma. Lo ideal sería que esta persona conozca el rol y tenga poder de decisión a la hora de completar la vacante.

Este es el momento de empezar a trabajar con LinkedIn.

Para esto, deberás primero tener una noción del orden jerárquico de los puestos en tu compañía deseada. Es que lo más probable es que esta persona que buscas esté al menos un escalón por encima que el puesto que te interesa.

La mayoría de las empresas grandes utiliza denominaciones en inglés, que suelen ser las siguientes:

  • C­-Level (CEO, CTO, CFO, CMO, etc.)
  • Vice President (VP)
  • Director
  • Senior Manager
  • Manager
  • Coordinator (Entry Level)
  • Associates
  • Executives
  • Senior
  • Semi Senior
  • Junior

Ahora simplemente ingresa en el buscador de Linkedin el puesto de quien quieres contactar.

Por ejemplo:

“Analista de finanzas senior Google Madrid”

Consigue su información de contacto

Ahora que ya tienes identificado a tu tomador de decisiones, necesitarás hacerte de su información de contacto.

Se me ocurren tres maneras de hacerlo:

LinkedIn: Muchas veces las personas optan por incorporar a su perfil el botón de “información” de contacto. Al clickearlo podrás ver su email de trabajo. Está sería la solución más fácil, pero no es tan común que las cosas sean así de sencillas.

Herramientas para hallar emails: Mailscoop te permite ingresar el nombre de una persona y la dirección de la web de la empresa. Luego te devuelve direcciones posibles.

Creatividad y lógica: Si conoces el email de alguien más dentro de la compañía, podrías intentar imitar el formato de su nombre, usando el de tu sujeto objetivo. Por ejemplo, si conoces a Juan Pérez en Google y su email es jperez@google.com , es muy probable que el de tu candidato (Pedro Sánchez) sea psanchez@google.com

Una alternativa también válida es usar el método de LinkedIn, pero con personas encargadas del sector de ventas, relaciones públicas o medios masivos de la empresa. En ese tipo de roles es mucho más habitual que tengan su correo abierto al público.

Conseguir el correo de estas otras personas nos servirá para:

  • Copiar su formato e intentar adivinar el que nos interesa
  • Enviarles un correo pidiendo los datos de contacto de nuestra persona de interés, aduciendo querer comunicarte con él para hacerle una pregunta. Lo cual es cierto.

Un enfoque alternativo al proceso anterior

Una variante sencilla a todo lo sugerido más arriba implica simplemente realizar una llamada telefónica.

Consigue el número de la oficina de la empresa. No deberías tardar más de 5 minutos en conseguirlo googleando.

Llama e intenta lograr hablar con un humano.

Explícale a esa persona que estás intentado aplicar para la vacante de tu interés mediante la web, pero que tienes problemas de conexión, o que la web no funciona bien. Ok, esto es una pequeña mentira, pero es inofensiva.

Pregunta, luego de comentar esta situación, si tu interlocutor podría ser tan amable de facilitarte una dirección de correo electrónico a la que enviar tu currículum. Intenta conseguir que te den la de tu persona de interés, pero cualquiera que consigas te servirá para diferenciarte.

Ahora que tienes ese dato, podrás continuar con este proceso, o bien optar por enviar tu CV y carta de presentación directamente. El sólo hecho de entrar por la puerta de atrás al proceso de selección ya te ubicará en una posición mínimamente ventajosa.

Investiga sobre ellos

Una vez que tienes todos los datos relevantes de tu tomador de decisiones, es hora de que aprendas todo lo que puedas sobre él.

Sin meterte en cuestiones ilegales, empieza por stalkearlo en todas las redes sociales donde lo encuentre. No lo sigas aún, podría ser raro después.

Preferentemente prioriza información profesional o académica. Sería raro que menciones algo de su vida privada frente a él.

Comúnmente a la gente no le importará que sepas cosas sobre ellas, de hecho, muchos esperarán que así sea.

La regla de oro, de todas formas, es que lo público en LinkedIn es válido. Todo aquello que surja de otras redes sociales ya se torna más invasivo.

Si te has enterado de que comparten algún interés ajeno al trabajo, puedes mencionarlo casualmente como cosa tuya. Úsalo de anzuelo, pero no seas demasiado evidente.

Envía un email que llame su atención

Este es el momento central de todo este proceso. Es la hora de hacer el primer contacto.

Asegúrate de tener un buen motivo para pedir una reunión a esta persona. Esto dependerá de cuánto hayas podido aprender de él de antemano.

Motivos interesantes podrían ser:

  • Un artículo que haya escrito
  • Investigación que haya realizado
  • Cuestiones de su página web personal
  • Experiencia laboral en común
  • Experiencia laboral fuera de lo común
  • Un cambio de carrera que haya tenido
  • Ayuda con un problema que estés teniendo en lo laboral o académico

Usa un asunto con alta tasa de apertura en tu correo, como, por ejemplo: “Una pregunta breve” o el nombre de la persona sencillamente ¿Quién no clickearía en un email de un desconocido que lo llame por su nombre?

Procura, en tu mensaje:

  • Dirigirte a la persona por su nombre
  • Dile quién eres y muestra tu interés
  • Incluye elogios, pero no exageres
  • Pedirle una reunión para tratar el tema

Prepárate para tu reunión

Si todo sale bien, pronto obtendrás una respuesta y una cita con él.

En todo momento tu objetivo será hacerlo sentir un experto y construir una relación agradable.

Jamás menciones la vacante que te interesa, no estás ahí por eso. Por lo menos intenta convencerte, aunque ni tú te lo creas.

Prepara preguntas inteligentes que se mantengan dentro del tópico central. Por supuesto que existe lugar para la espontaneidad, y es necesario que surja, pero intenta que se dé de forma natural.

Por cierto, tú pagas el café. Siempre.

¿Qué preguntar?

Pregunta por su pasado laboral, cómo lo ayudo a llegar hasta dónde está. Interésate por sus actividades diarias, has preguntas técnicas si estás a la altura.

Consulta sobre cuestiones de la compañía. Indaga sobre la cultura empresarial y la vida laboral ahí dentro.

Averigua sobre lo más raro, o fuera de lo común, que haya aprendido gracias a trabajar en esa empresa. Preguntas curiosas, de este tipo, seguramente tengan un buen efecto en tu interlocutor.

Finalmente, y de manera casual, pregúntale por el desafío más grande que actualmente esté enfrentando tanto él como su equipo. Sumérgete en esta cuestión. Recaba toda la información que puedas.

Tu valor agregado

Ahora será el momento de que te rompas el lomo estudiando ese problema que mencionó tu contacto.

Si tienes las aptitudes para trabajar en el equipo, seguro cuentes con las herramientas para proponer una solución.

Tu propuesta debería incluir:

  • Un resumen del problema
  • Una solución paso a paso
  • Una descripción breve de por qué tú tienes las habilidades necesarias para implementar la solución

Una vez que tengas esta idea organizada, prepara una presentación en pdf amigable y bien diseñada. Si no tienes facilidad para el diseño, puedes contratar a alguien en Fiverr para que lo haga por ti.

Comunicar la propuesta

Con todo ya preparado es el momento de comunicarte nuevamente con esta persona.

Escríbele un email agradeciéndole por el tiempo que compartió contigo. Dile que fue sumamente valioso para ti y que te sirvió para ordenar muchísimas ideas.

Agrega que desde entonces no has podido dejar de pensar acerca de lo que dijo sobre ese problema que su equipo no puede resolver. Tanto es así que te has tomado el atrevimiento de diseñar una propuesta con un plan de acción, que adjuntas a ese mensaje, y que ojalá pueda servir para solucionarlo.

Dile que te gustaría discutir sobre los detalles de su implementación y que te encantaría conocer su opinión al respecto y despejar cualquier tipo de dudas que pudieran surgir.

Nuevamente, evita a toda costa mencionar la vacante en su equipo que te interesa.

Ten paciencia, y si todo sale bien, es muy probable que en alguna de sus próximas comunicaciones él mismo saque el tema del puesto a cubrir e incluso te lo ofrezca.

Actúa tranquilo y dile que te encantaría trabajar con él.

Plataformas para buscar empleo

En paralelo a todas las estrategias anteriormente propuestas, siempre será positivo que realices una búsqueda tradicional. Todo suma.

Sólo procura no postularte a las mismas empresas a las que estás intentando ingresar con alguna recomendación. Esto destruiría todo el papel de desinteresado que has estado jugando.

Mantente al tanto de las vacantes disponibles usando LinkedIn, visita InfoJobs a diario y revisa lo que Monster e Indeed puedan ofrecerte.

En Curriculado tenemos un artículo sobre cómo buscar empleo con Indeed, y otro sobre sitios que tienen ofertas de teletrabajo. Puedes verlos clickeando en los enlaces de la oración anterior.

Aplicaciones masivas

Ten mucho cuidado si vas a optar por enviar tu CV a todas las vacantes que encuentres. Esto no te permitirá personalizar tu perfil para cada empresa.

Además, corres el riesgo de aplicar dos veces al mismo puesto, o a varios puestos distintos dentro de una misma empresa, con el mismo CV.

En Curriculado tenemos un artículo que trata este tema en más detalle. Puedes verlo haciendo click aquí.

El tamaño de las empresas a la hora de solicitar trabajo

Habitualmente las empresas más chicas o medianas son más propensas a llamarte luego de una postulación simple.

Las compañías más grandes y prestigiosas habitualmente serán más difíciles de convencer. Especialmente si no tienes experiencia en lugares del mismo calibre.

Para maximizar tus chances, apunta a las empresas menos llamativas. En estás tendrás muchas más chances de ser llamado a entrevistas.

Si no tienes demasiada experiencia en entrevistas esto último será muy importante.

Usa estas entrevistas “fáciles de conseguir” para llegar mucho más afilado en el caso de que te citen desde una de las que realmente te interesan.

Y si te hacen una oferta desde alguna de esas empresas no tan atractivas, piénsalo dos veces.

Preparación para las entrevistas

Es muy importante que llegues a las entrevistas con tu relato personal en orden. Apréndete tus logros más importantes. Prepara una historia sincera. Demuestra interés y conocimiento respecto al puesto.

Nunca mientas. Los entrevistadores están preparados para presionarte cuando sospechan de algo y podrían hacerte pasar un momento incómodo y contraproducente.

Sé puntual.

Luego de asistir a varias entrevistas, notarás que las mismas siguen un formato bastante estructurado.

Puedes encontrar recursos con las preguntas más comunes en internet fácilmente.

Prepara respuestas de antemano si no confías en tu habilidad para improvisar. Por lo menos ten en mente puntos sobre los cuales explayarte.

Averigua sobre preguntas o pruebas técnicas que puedan ser habituales en los procesos de selección de tu sector. Llega bien preparado para las mismas. Este puede ser uno de los factores fundamentales en la decisión de avanzar con tu perfil.

Estate listo para hablar en inglés si es algo esperable de tu puesto. Principalmente en empresas que trabajen con clientes en el extranjero.

Mantener la paciencia y no frustrarse frente a rechazos

Piensa en todo este proceso como un momento de aprendizaje. Tus errores de hoy serán tus fortalezas mañana. Construye sobre tus inseguridades.

Nunca te presentes llego de esperanzas. No esperes un empleo. Ve a aprender, prueba cosas nuevas, salte de los esquemas. Imagínate que el empleo finalmente será para otra persona. Haz de cuenta que nada tiene que ver contigo.

Todo esto te ayudará a relajarte, los nervios, durante el proceso, pueden ser tus peores enemigos.

Establece metas. Pero asegúrate de que estas estén bajo tu control. No te propongas conseguir trabajo para una fecha determinada, ni asistir a 2 entrevistas por semana. No tienes decisión en eso.

En cambio, plantéate postularte a cuatro vacantes por día, por ejemplo, o a pactar entrevistas informativas con 3 personas por semana.

Ninguna entrevista será la última posibilidad, y es posible que el éxito recién llegue luego de mil currículums enviados.

La búsqueda laboral tiene una duración distinta para cada candidato

Todas las personas somos distintas, todas las empresas también lo son y todos los momentos para buscar empleo también son diversos.

Si tu colega encontró su trabajo soñado en 2 días, muy probablemente eso no tenga nada que ver con tu búsqueda.

Encontrar tu próximo empleo te llevará lo que te lleve y no hay orgullo o vergüenza en eso.

Lo único que importa es mantenerte activo y no dejar que las frustraciones te superen.

No pierdas tiempo leyendo estadísticas sobre desempleo o tiempo habitual de paro. Usa ese tiempo para capacitarte, hacer nuevos contactos y buscar vacantes que te interesen.

Más temprano que tarde será el primer día de tu nuevo trabajo y todo este proceso agotador no será más que una anécdota.

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